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Terra
La Coctelera

¿Desenterrar los muertos de 1936, y enterrar los del 11M2004?

No me extraña que los que quieren hacer de España una nación a sus imágenes y semejanzas, sólo posible poder llevarlo a cabo a partir del 14 de Marzo de 2004, intenten por todos los medios derribar de la vida política todo vestigio de conservadurismo y leal a la Constitución de 1978.

La estrategia es realmente maquiavélica: fabricar una derecha bizcochable a los designios de “Jesús del Gran Poder”, representada por Gallardón para esa comparsa, y una izquierda que lleve las riendas de los designios de la nación, llámese España o lo que quieran hacer de Ella.
Para ello tienen que desenterrar a los perdedores de la guerra civil de 1936, remover en las heridas de sus descendientes y avivar el fuego del odio acumulado para que esas llamas puedan arrasar todo vestigio de conservadurismo. Los Rajoy, Federico Jiménez Losantos , Pedro J. Ramírez y otros, son los impedimentos contra los que tienen que luchar para que sus arteros proyectos puedan hacerse realidad.
Lo triste, es que este pueblo que tanto prestigio ha alcanzado en el mundo, no se da cuenta a donde quieren llevarle “los dictadores de careta democrática”. Las falacias tan manifiestas en que incurre el señor Zapatero llegan a ser tan infantiles que uno no se puede explicar como se puede timar con tanto descaro a una sociedad que se creía madura y preparada para defender sus derechos de ciudadano.
Las declaraciones de Trashorras al diario El Mundo, vuelven a renacer las sospechas de que detrás de los 192 muertos del 11M2004, existió una trama para conseguir lo realizado hasta ahora. Que Gallardón diga a la opinión pública, que se deben olvidar esos trágico sucesos, porque la vida es futuro, no pasado, y haga mutis ante las continuas reivindicaciones de los derrotados en la contienda del 36, es tan sospechosa su actitud, que a mi no me cabe duda, que éste “trepa” que ha declarado públicamente que aspira a ser presidente del gobierno, crea que las vías para acceder a ese puesto, es por la de seguir los deseos de quien todos sabemos.
El 11M2004 es la clave para comprender la situación actual. Los que quieren enterrar esa fecha en el olvido de 40 millones de españoles, se afanan en rehacer la memoria de la historia de hace 70 años.
¿Alguien sabe porqué?

Sobre las venganzas y represiones

Analizar las represiones del hombre contra el hombre, es algo tan complejo, que nadie, absolutamente nadie podrá dar una razón que convenza al reprimido, del por que lo fue.

Las represiones son sin duda los efectos que causa el odio, y hasta es posible, que lo que llaman justicia, también sea un tipo o forma de represión encubierta bajo unas formas legales. Yo tengo absolutamente claro, que la represión es la consecuencia de unos actos anteriores que causaron los deseos de venganza o de justicia; llamémoslo como queramos.

Por lo tanto, queda claro, que toda represión viene precedida de unos efectos que causaron unas causas adversas para el represor. En mi cabeza no cabe, salvo en patologías esquizofrénicas, reprimir sin causas.

La represión Franquista fue ni más ni menos la consecuencia de un desastre de dimensiones tremendas. La represión del triunfador es siempre terrorífica. Dice un historiador romano que lamento no recordar su nombre en este momento, que cuando Cayo Octavio, después emperador Augusto, venció en Accio a Marco Antonio y Cleopatra, los soldados derrotados suplicando clemencia, les decía: hay que morir. Y si nos remontamos años antes entre las guerras civiles de Mario y Sila, las cabezas rodaban como pelotas de goma.

Lucio Cornelio Sila perdonó la vida a Julio Cesar, diciendo a los que se lo rogaban “hay muchos Marios en ese (por Julio Cesar) que tan caro os cuesta”, y no se equivocaba. Y otra paradoja del destino, es que a Fidel Castro y a su hermano Raúl, también se les perdonó la vida en el cuartel de La Moncada de Santiago de Cuba en el 53. Sin embargo ellos hicieron una tremenda represión cuando se alzaron con el poder en el 59.

Si alguien duda, que si la guerra civil española del 36, en caso de haberla ganado la República, la represión contra todo aquello que olía a incienso, o que no tuviera callos en la palma de la mano, hubiera sido también terrible, es que no tiene ni idea de las cosas de la vida.

Que Franco y sus militares impusieron una disciplina militar los años de la post guerra, nadie lo duda, y que de sargento para arriba en el ejército republicano, los que no pudieron salir de España, lo pasaron muy mal, también es cierto. Pero yo puedo proclamar aunque no indique nada, que varias personas de mi entorno familiar lucharon en el bando republicano como guardias civiles; estaban limpios de delitos de sangre, y aunque fueron “purgados” enviándoles a puestos muy conflictivos, siguieron en el cuerpo.

Un teniente Coronel de la Guardia Civil, llamado Gómez Cantos (recomiendo que lean su biografía en Google), hizo tal cantidad de desmanes en la provincia de Cáceres, sobre la población civil en los años siguientes a la guerra, que fue expulsado del Cuerpo gracias a la intervención del obispo de Toledo y un tío mío, a la sazón teniente coronel de la G.C.

El odio y los deseos de venganza son patrimonio del perdedor, sea del color que sea. Sólo un hombre dicen que dijo cuando le crucificaban: “Padre mío, perdónales porque no saben lo que se hacen”.

Al igual que aquellos que ayer fueron masacrados sin más razón y motivo que creer en otras ideas distintas a sus verdugos, y que gracias a su victoria pudieron resarcirse y vengarse de tanto daño; hoy al cabo de 70 años, los descendientes de aquellos perdedores y por ende represaliados, buscan también el resarcimiento y la venganza.

No busquemos santos ni víctimas, hay muy pocos en ambas orillas. Pero busquemos HIJOS DE PUTA, los encontraremos a porrillo por donde vayamos.

Carta a los socialistas de buena fe

Estimados señoras y señores socialistas: Permitan que me dirija a ustedes con la intención más noble y sincera de llevar a sus conciencias la realidad de unos hechos que están alterando la sociedad española por culpa de un presidente de gobierno que no gobierna para todos los españoles, que gobierna con la descarada intención de enfrentarles como hace setenta años, y excluir de la vida política a un sector que tiene la legítima aspiración y derecho de realizar sus ideas y proyectos en paz y amónica convivencia con todos.

El señor Rodríguez Zapatero, que advino al poder tras unas circunstancias que todos sabemos, y que al cabo de más de dos años, todavía no se han esclarecido, por lo que las dudas de muchos españoles siguen latentes por si tuvieron relación con su advenimiento, basó su campaña electoral en una serie de promesas oportunistas y demagógicas. Promesas fáciles de cumplir pero igual de fácil de caer en los errores que preconizaba. Hoy, MIL CIEN (1.100) soldados españoles van a realizar una misión en labores de humanidad a una zona del planeta muy conflictiva; las mismas labores que otrora condenaba al anterior gobierno, y que hizo de su campaña electoral un dogma de fe.

El señor Zapatero ha llevado a los corazones de los ilusos, que él iba a traer la paz al planeta con una alianza de civilizaciones que nadie sabe lo que es; que iba a solucionar los problemas más acuciantes como la vivienda y el paro, y que sabía como paliar el hambre en el mundo. Desgraciadamente eso nadie lo ha conseguido en el mundo, porque los problemas de esa índole sólo los pueden solucionar los afectados con las ayudas internacionales, y éstas por más que llegan lo que hacen es enriquecer a los tiranos y reyezuelos que gobiernan el mundo del hambre.

Gracias a una nefasta ley de emigración, la de papeles para todos, ha provocado tal avalancha de emigrantes desesperados. NO REGULADOS, que mueren en el intento de alcanzar sus esperanzas de una vida mejor en el intento. ¿Qué responsabilidad tiene el señor Zapatero en estas muertes? Aquellos cómicos del NO A LA GUERRA y del AZNAR ASESINO, ¿que dicen ahora? ¿No va a prestar sus famosos rostros para manifestarse por calles y plazas de España de esta tremenda situación? ¿O es que estos soldados van de fiesta? ¿O esos desgraciados subsaharianos que dejan sus vidas en el Atlántico no se merecen sus súplicas y sus favores?

Señoras y señores socialistas de buena fe: Que sigan ustedes creyendo en este embaucador de presidente del gobierno, que no tiene pudor ni recato en llevar una vida privada más propia de un reyezuelo que de un verdadero socialista; que no le importa dilapidar recursos de todos en sus apetencias personales y familiares, y que los problemas más acuciantes de los españoles con escasos recursos se agudizan cada día más y más; es que están ustedes ciegos.

Espero que se les caiga la venda, antes de que este advenedizo lleve España al caos.

Señor Zapatero: Con ETA no se vacila

Podrá usted vacilar con aquellos españoles que de buena fe creen que los problemas de un país se solucionan poniéndoles parches de Sor Virginia o paños calientes; o con la sonrisa que casi siempre pone ante los medios, excepto cuando el señor Rajoy le provoca esa subida de cejas, por lo que le perturba; pero como con ETA no aclare su posición de una vez ¡y pronto! no le quepa duda que vuelven a las andadas.

No sé si es usted un engañabobos, señor Zapatero. Es cierto que durante su mandato, (más de dos años), ETA, no ha dado señales de actividad violenta, por lo que hay que reconocerlo como un mérito suyo; pero todos sabemos, que los motivos son porque los etarras creen, o han visto en usted, la solución a los problemas por los que lleva matando más de 40 años sin necesidad de recurrir a sus métodos violentos. Y también todos sabemos, el precio que tiene que pagar.

Señor Zapatero: Si usted consigue la pacificación del País Vasco por las vías del diálogo, que ETA abandone las armas, y que asuma sus responsabilidades criminales, sin transgredir la Constitución Española; pasará a la historia como el hombre que supo solucionar un grave problema a su país sin ser un traidor al mismo, y será recordado como un gran presidente de gobierno.

Pero si para ello, tiene que vender a la Institución que representa, romper con las leyes establecidas por las que convivieron millones de españoles, y conceder a los que mataron más de mil personas todas sus reivindicaciones, pasará a la historia como el presidente más despreciable, equiparado a los miserables gobernantes que tuvieron que vender su patria para poder seguir en el poder.

Con ETA no se vacila, señor Zapatero, le están avisando continuamente, y usted jugando a ganar tiempo. Pero yo le aseguro señor, que como no enseñe pronto sus cartas, y éstas no sean las de la rendición del Estado que usted representa, no le quepa ninguna duda, que su problema será de una enorme magnitud y habrá llevado al País a ninguna parte.

Mi relación con Raúl fue breve pero maravillosa

Los que han leído mi relato: “La primera vez que fui sodomizado” saben que mi primera experiencia homo, después de muchas dudas y consultas con mi siquiatra, la realicé con Raúl; hombre extraordinario que hizo que mi primera vez fuera maravillosa. Lo que pudo ser una experiencia traumática, gracias a él, se convirtió como digo, en algo sublime.

Después de hacer el amor. Después de que Raúl consiguiera que mi mente comprendiera lo extraordinario que es saber lo que una mujer siente ante el abrazo de su hombre, se creo en mi una pequeña confusión: tenía muy claro que deseaba volver a ser mujer otra vez en sus brazos. Sentir aquellos besos en los que me concebí rendida y abandonada en su regazo; que volviera a penetrar mi ano hasta lo más hondo de sus profundidades, y bañar mis intestinos con su torrente de semen. ¡Y aquellos besos después del acto! cuando todas las pasiones quedan dirimidas y se tiende al hastío; fue quizás el momento más entrañable; pues si antes de amarme fue un caballero, después de amarme fue un señor. Por eso mi confusión se creaba en torno a esas sensaciones que tanto me seducían, y me preguntaba: ¿Seré maricón?

Me tenía abrazada (permitan que hable en femenino, ya que en estos momentos me siento muy mujer) y acariciaba mis cabellos con sus ojos cerrados, me sacó de mis ensimismamiento

-¿Has gozado, mi amor? Me dijo con una expresión en sus ojos que reflejaban sinceridad.
-Le devolví la mirada, ya que me encontraba ligeramente mirando hacia la nada, absorta en mi misma, intentado centrar en ella mi más sincero agradecimiento.
-Mucho, mucho, cariño. Has realizado el milagro que esperaba con temor y esperanzas: sentirme mujer, y a tu lado me siento la más feliz del mundo.
-¿Te duele?

Esa pregunta me dejó un poco perpleja. No, no había sentido ninguna sensación de malestar en mi zona anal, quizás mis elucubraciones habían actuado de anestesia, pero ahora que me lo decía, de repente sentí en mi ano no dolor, si no una especie de vacío similar a cuando se va estreñido, pero que me satisfacía en extremo, ya que me creía una doncella desvirgada. Esa sensación me lo demostraba, y mi mente lo asumía como tal. Mi “coñito” estaba un poco irritado por su desvirgamiento, pero dispuesto otra vez a recibir los 22 centímetros de mi amado Raúl.
-No cariño. No siento ningún dolor. Le mentí deliberadamente, ya que comprendía el objetivo de esa pregunta al rozar mi rodilla con su polla totalmente erecta, cosa que me demostraba a mi misma que Raúl me deseaba, y mis instintos de mujer se potenciaron al máximo; ser deseada por un macho, es otra de las sensaciones más hermosas que una mujer pueda experimentar.
-Me encantaría otra vez sentir tus entrañas. Me dijo con aquellos ojos tan espontáneos y nobles.
-Y yo sentir otra vez toda tu hombría dentro de mi.
Y ni corta ni perezosa me dispuse a “comerme” su polla. La primera polla que me iba a comer en mi vida. (Juro que en este momento estoy muy húmeda)
Me arrodillé ante sus miembros, y él me ofreció una sonrisa complaciente.
Por mi mente pasaron cientos de imágenes de felaciones vistas en las películas porno, y me dispuse a hacerle una mamada inolvidable.
Eche de menos, ese olorcillo natural de la polla, olor que no desagrada como tampoco desagrada el olor del coño cuando huele a coño. Ese aroma que enerva el sentido del olfato y que te lanza a la vorágine. Raúl, inmediatamente después de sacarla de mi recto en la penetración anterior, fue a lavarse, de ahí que la tuviera limpia como una patena.
Tomé sus testículos con mis manos y los acariciaba muy lentamente, mientras mi boca mamaba de su polla en movimientos ascendentes y descendientes cadenciosos, insistiendo en la zona donde al hombre le da más placer: en el frenillo. Igual que las mujeres por ley natural saben “comerse” un coño mejor que un hombre, por esa misma lógica, un hombre sabe donde debe abundar con su boca en la polla.
-¡Ufffffff! ¡Que bien me la chupas..! ¡Uffffff! –Exclamó con voz trémula que no dejaba lugar para la duda que estaba gozando a tope.
Ahora, en ese momento, es cuando ser mujer me producía tales sensaciones de locura, que jamás había experimentado como hombre. “Mamar” su pene me trasladaba a situaciones tan excelsas que tenía la seguridad que me hallaba en el cúspide del placer de los sentidos. No podría existir en este mundo algo tan egregio como lo que yo sentía. Estaba ubicada en el imperio de los mismos.
Deseaba con todas mis fuerzas saborear el semen de Raúl, pero también deseaba con más fuerza si cabe, sentir otra vez mi recto lleno de su carne; por lo que tuve miedo que si extraía su néctar con mi lengua y boca, no volvería a tener otra erección, por lo que decidí parar antes de su eclosión.
-Cariño. ¿Te importa que te corras dentro de mi como antes?
-No mi amor. No te preocupes, sigue “mamando” un poco más, la chupas como “los ángeles”.
La sorpresa que desbordó todo el placer de mis sentimientos fue lo que hizo Raúl inmediatamente después.
Me colocó de rodillas, con mi esplendorosas nalgas en pompa, todo mi ser estaba a su disposición dispuesto al “sacrificio” que parecía inminente. ¡Pero oh Dios, qué es esto!
Por mi ano sentía deslizarse algo viscoso y espeso que producía tales vibraciones y enervaciones en mi cuerpo y alma que no las podía resistir. Raul me estaba chupando el ojo del culo con lametones circundantes, que desde el mismísimo escroto hasta la mismísima nuca me recorría una corriente de electricidad que me llevaban al paroxismo del placer.
¡Dios mío! Pero que placer más exquisito. Es algo inenarrable. La forma que me lamía el ojete era celestial: vueltas y más vueltas alrededor, repicando con la punta de la lengua en el centro cada cinco o seis circulaciones. ¡Como supimos los dos, que mi ano estaba preparado para recibir sus 22 centímetros de polla.
¡Ahhhhhhhhhhh! Mi grito de placer fue desgarrador. Sentía en toda su intensidad el cuerpo de Raul dentro de mi. ¡Dios mío! ¡Qué sensación más paradisíaca es esa de sentir su pene bombeando mi recto! Sus manos aferradas a mis nalgas; sus cojones repicando otra vez como campanas en los míos; embistiendo de una forma bestial mi trasero como si pretendiera arrancármelo de cuajo, en cada envite me arrancaba un cacho del alma.
El primer empujón que delataba su primer chorro de semen fue brutal, fue tanta la fuerza que le imprimió que sentí su polla hasta el estómago; los empujones posteriores fueron remitiendo en intensidad... ¡Qué placer más exquisito notar como su semen inunda tus entrañas....!
Pero la verdadera gloria fue como la sacó de mi ojete. Lentamente.. muy lentamente me la iba sacando. Notaba perfectamente como se deslizaba por mi recto, milímetro a milímetro de su mástil se debatía en retirada. Mi culo lloraba de pena despidiendo al objeto de su inmenso placer. Le pedí por favor que mantuviera su polla aun erecta dentro de mi. Bastaron tres toques de mi mano, para derramar también yo todas mis ilusiones blancas.
Quedamos exhaustos, rendidos, postrados.... ENAMORADOS.

¡De cuando fui purificado por una dama...!

Todo me excita de la mujer que me prende, todo. Pero hay momentos que me trasladan a situaciones tan apasionantes, que se me rompen todos los sentidos cuando una me provoca el deseo de realizarlas.

La mayor exaltación que me ha producido una mujer, fue hace años en Torremolinos. A la sazón era Jefe de Ventas de un laboratorio de farmacia multinacional. 40 años, 1.80 mt. 80 kilos de peso, morenazo. De verdad, era un tío guapo, el clásico latin lover de los años ochenta.

Se llamaba , y se seguirá llamando Frigga. Una vikinga de Copenhague de unos 25 años, rubia como la cerveza Calsberg, de casi mi altura física, y unos componentes que impresionaban; un monumento de mujer. Se hallaba en Torremolinos invitada por mi empresa por ser la secretaria de unos laboratorios daneses con los que íbamos a entablar relaciones comerciales.

Acabamos la convención sobre las siete de la tarde. Estábamos alojados en el hotel Al’Andalus de La Carihuela. Como observé durante las reuniones miradas furtivas pero llenas de intenciones, no dudé en abordarla inmediatamente después de acabadas las mismas.

Sobre las tres y media de la madrugada decidimos regresar al hotel, las ganas de amarnos eran tan intensas, que dejamos todas las delicias de las que estábamos gozando con los colegas en apacible y amigable juerga en una sala de fiestas de moda.

Por el pasillo que conducía a mi habitación. (la suya la compartía con una compañera) el corazón se me salía de la caja, y la polla me reventaba en la braqueta. ¡Dios mío! Que tafanario, que caderas, que curvas.... Creía que soñaba... que en nirvanas desconocidas me encontraba.

Pisaba alfombras y tapies de hilo fino
por aquel pasillo que al cielo me conducía
¡Oh Dios mío! Cómo mi corazón dirimo
con esta diosa, con esta náyade, ¡con esta tía
!

La entrada a mi habitación fue apoteósica. Nada más trasladar aquel umbral...

Vi en Frigga la luz del sol y la de las estrellas.
La luna se hizo como desentendida...
La protagonista de mi noche no quería ser ella.
¡Dios del amor! ¡Qué grande fue su bienvenida!
-
Ven. ¡Me dijo tomando mi mano!
Me dejé hacer.
-¿Harás lo que yo te diga?
-Lo que tu me digas.
-Antes de amarte, te he de purificar.
-¿Purificar? Dije algo extrañado. Será normal en Dinamarca. Pensé sin darme más importacia.
Me desnudo lentamente lo poco que llevaba, (era un mes de Agosto caluroso)
-Entra en la bañera, y túmbate boca arriba.
-¡Mira que chica más limpia! Pensé. Esta antes de follar es de las que te lava el prepucio.
Pero cual sería mi sorpresa, que ella puesta en cuclillas, mi pecho entre sus rodillas y en posición de orinar, su coño a la altura de mi cara, de su vulva afeitada y muy rosada, salió un torrente de lluvia dorada que regó toda mi estrada.
Jamás una mujer me había meado. ¡Vive Dios! Que aquello fue maravilloso. Ser purificado por aquella diosa fue la emoción mas enorme que nunca había logrado.

¡Agua de manantiales recónditos!
donde nace el río de mis pasiones
y dan vida a los campos sórdidos
en donde florecen mis emociones.
Gotas como rocíos de madrugadas,
que bañan mi cuerpo y lo depuran,
en mis tristes y penosas alboradas,
y que a saciar mi sed me ayudan.
Fuentes del Paraíso de los edenes,
brotas entre selva de negra espesura,
mis plantíos los llenas de tus bienes
y me devuelves la paz y la cordura.
¡Lluvia bendita! Por una diosa emanada ,
chorros de linfa en surtidores de platino,
riegas mis cultivos y crece mi enramada.
¡No me faltes nunca! Yo soy tu destino.
Fuente del paraíso de mis edenes,
que envuelves mis deseos de locura,
encaneciendo los cabellos de mis sienes
y llenas mis valles de bendita frescura.

Tres gotas de aquel licor espiritual quedaron retenidas entre el capuchón de su clítoris.
-Bébelas . Me dijo con tanto amor que mis deseos se hicieron codicias. Con mi lengua succione hasta lo más hondo de su manantial de oro... Libé, succioné, mamé de aquel coño con tanto desespero... que hoy al recordarlo...
ME MUERO... ME MUERO...

A ver si entienden esto los que derriban estatuas

Empezaré por decir, que me importa un comino las estatuas de piedra o bronce que representan a señoras y señores de un pasado en la historia de España. Y ni soy quien para juzgar los comportamientos de los mismos en sus vidas. La historia ya los ha juzgado. Para lo más que me sirven, es para estudiar sus acciones y comportamientos, para extraer conocimientos y cultura de sus procedimientos.

Pero por lo visto si existen personajes que erigidos en jueces de un pasado, como el señor Zapatero, se toman la potestad de derribar las estatuas de los que según su personalísima opinión, no son merecedores de tal pedestal. Por lo que yo pregunto:

¿Si un presidente de gobierno puede derribar estatuas, otro presidente las puede volver a colocar en el sitio que estaban?

¿Alguno de los que me lee, me puede demostrar con las leyes en la mano, que un presidente de gobierno tiene potestad de desmantelar estatuas, otro no la tiene para colocarlas?
Miren señores: No se debe jugar al “y tú más”. Porque entonces sería un gobierno de cachondeo. Arreglen los problemas del futuro, y dejen el pasado en paz. Que sólo sirva para aprender de sus errores.

¿Se van ustedes a “rasgar las vestiduras” porque mañana un gobierno de derechas devuelva la efigie del general Franco a sus peanas?

Quizás los brutos, los intolerantes y sectarios si. Pero me consta que los inteligentes (que sin duda son la mayoría), les importa la estatua de Franco, como a mi la de Largo Caballero. Que por muchos siglos esté donde se halla para estudio de las generaciones futuras.

La venganza de Zapatero

Que el presidente de un gobierno trabaje por conseguir las mayores cotas de progreso para la sociedad que gobierna, a nadie le extrañaría, y sin duda será reconocido por todos. Pero si ese presidente tiene la creencia, de que sus objetivos de gobierno deben ser conseguir las reivindicaciones perdidas en el tiempo de una parte de esa sociedad, y satisfacer odios y rencores acumulados en ese mismo periodo; indefectiblemente llevará a las confrontaciones. Y ese presidente es don José Luis Rodríguez Zapatero.

Pretende hacer una España según sus conceptos particulares: que consiste en la continuación de un sistema que en los últimos doscientos años de la historia, duró menos que en lo que se tarda en escalfar un huevo; tendría sentido, si sus proyectos fueran un clamor popular; al igual que en el 1978 toda España clamaba por el advenimiento de la democracia, y desde las más radicales ideas, se avinieron a ello, naciendo un nuevo estado que satisfizo a todos.

El señor Zapatero está haciendo algo tan grave, que sin duda le va a llevar al fracaso más estrepitoso: satisfacer los deseos de venganza de un sector de la sociedad española. Y esto naturalmente no se puede someter a referéndum, hay que llevarlo a cabo desde las sombras, lugar donde se fraguan las venganzas. De una forma sibilina, solapada y hierática, soslayando las leyes, y rodeado de adláteres dispuesto a secundar sus velados objetivos.

Los esotéricos como el señor Zapatero, emplean los ardides propios para la consecución de sus planes: el ilusionismo. Seduce a los que cree que el mundo debería ser el paraíso soñado. Les promete hacer realidad esos sueños con acciones aparentemente altruistas que calan en los corazones de los sensibleros y sensibleras, y éstas y éstos esperan como hipnotizados la llegada del maná.

Lo que pretende el señor Zapatero, es lo mismo que hace 70 años pretendían hacer sus colegas antepasados: eliminar de la vida política española todo vestigio de conservadurismo, para imponer un régimen de libertinaje aparente, pero dictado por él.

Es evidente, que los ávidos de cumplimentar añorados resarcimientos de sus desgracias, y los ilusos crean en ello. Unos para satisfacer las venganzas de un pasado cruel, y otros con la estúpida esperanza que les conducirá a la paz absoluta.

Zapatero no gobierna para España, eso lo ha dejado muy claro. Gobierna para satisfacer instintos.